Cuando desperté,
la hombruna fortaleza que imaginé podrida,
el amor propio que perdí venciendo,
mi apostrafado y terco batallar constante,
y mis principios sólidos e inquebrantables,
aún estaban allí.
la hombruna fortaleza que imaginé podrida,
el amor propio que perdí venciendo,
mi apostrafado y terco batallar constante,
y mis principios sólidos e inquebrantables,
aún estaban allí.

















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